viernes, 21 de febrero de 2014

     a  Mi
   también me
 Duele

Introducción

La muerte de un ser humano querido es un evento que duele, y  no nada más al experimentarlo si no también duele al presenciarlo. Esta experiencia de duelo nos hace difícil ser o sentirnos útiles en ese momento, con la persona que lo experimenta. Nos puede hacer conscientes, de nuestras propias pérdidas y también de las muertes a las que le tememos. Además de crear consciencia de nuestra propia muerte.
Sin embargo el encuentro y el acompañamiento deben estar destinados a ayudar a vivir sin negar la realidad.

El estrés y Burnout (síndrome de estar quemado), se da muchas veces en el equipo de salud que está cerca de pacientes terminales.
Este personal normalmente esta desgastado emocionalmente. Lo más importante es la prevención, así que para los que trabajan en contextos como hospitales o constantemente están cerca de personas que pronto morirán, pueden organizar grupos de escucha y disminuir este síndrome.
Permitiéndose experimentar tristeza y ortos sentimientos aunados a estos eventos, conociendo cómo y dónde pedir ayuda. Es decir, no por el hecho de saber que es un duelo y como se va llevando, implica que sepamos cómo llevar  uno propio, es decir, ayudarse así mismo.
No solo es aceptar los sentimientos y expresarlos, si no lo importante es lo que hacemos con ellos, sobre todo las consecuencias que tienen los sentimientos negativos.

En este texto hablaremos también de la importancia de formar grupos de escucha, porque en ellos podemos dar respuesta a múltiples necesidades. Como ya sabemos, que por naturaleza el ser humano tiende a crear grupos para compartir sus experiencias y sus sentimientos privados en un clima donde sienta una aceptación mutua.
La escucha verdadera es un hermoso regalo. Todos tenemos un enorme deseo, oculto de poder expresarnos sin ser juzgados, ni interpretados, ni tranquilizados, ni rechazados, ni etiquetados. Sencillamente deseamos ser entendidos para entendernos mejor a nosotros mismos.
Necesitamos unir nuestros esfuerzos con los de otras personas que tengan necesidades similares a las nuestras.
Donde podamos sentirnos arropados y comprendidos, donde se pueda encontrar una luz  en medio de la confusión y el aturdimiento.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario