¿Qué es aDios a los niños?
Un texto para guiar a padres de niños que pronto
partirán. Solo es un consejo desde el dolor para el dolor.
¿Por qué escribir sobre este tema?
Siempre tuve la necesidad de tener
respuestas en el camino y en la dura tarea de vivir el proceso de muerte de mi
hija Belén. Enfrenté algo inexplicable y doloroso.
Hoy que comparo mi experiencia con
lo investigado, con lo leído y lo
estudiado y puedo decir, que este proceso de duelo anticipado tanto de Belén como mío, pudo haber sido más sano y llevadero con una pauta
como esta.
Observé que tenemos una cultura equívoca sobre el
proceso de la muerte, le tenemos miedo la evadimos y la negamos. Muchas veces
necesitamos hablar de ella y con ella al lado, cuando estamos en una situación inevitable, donde lo único que podemos hacer es aceptarla
y no perder tiempo que es lo que menos tenemos, en la negación en la incomunicación y en cosas superficiales que no
ayudan a un bien morir.
¿Para qué?
Tenemos mucho miedo al dolor y al sufrimiento, vivimos
la vida ciegamente como si fuéramos inmortales y no somos
conscientes de la muerte cercana.
Comprendí que todos vamos a morir, unos
antes, otros después, y lo importante es que en este camino y sobre todo en una muerte anunciada
existen necesidades para la persona moribunda. Necesidades que se deben cubrir de la manera más sana posible,
para llegar a una muerte en paz para el que pronto partirá y para todos los que
estamos a su alrededor.
Mi experiencia
Este libro me trate sentimientos encontrados, por un
lado al ver que algún papa lo trae consigo me da mucha tristeza y puedo
percibir su gran dolor, puedo palpar y sentir todo lo que está viviendo de
alguna manera. No quisiera que estuviera pasando por ese momento, se lo que es
estar en sus zapatos y me duele su dolor.
Por otro lado me da tanto gusto saber que por lo menos
tendrá unas palabras de aliento, algunas respuestas a sus dudas, una pauta que
la guiara en esta tarea, desconocida y sobre todo muy dolorosa en donde solo te
ciegas y difícilmente encuentras sosiego.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario